_

RTM / Octubre 2020

Integración de Sistemas | RTM Consulting

El Aprendizaje es Clave en la Cultura de Innovación

Iris Reyna, Gerenta de Proyecto en RTM

Especialista en Transformación Cultural

Para lograr una cultura de confianza se deben eliminar las barreras al empoderamiento, tales como: enfocarse en buscar un culpable, sistemas de premio y castigo que generen miedo.

En este nuevo entorno, donde “adaptarse” ya no es más la clave para sobrevivir, sino “innovar”; donde la necesidad de aprender ya no es lineal sino exponencial, donde el cambio ha sido devorado por la transformación tanto como la adaptación por la disrupción, el aprendizaje ha pasado de ser un elemento clave para lograr una cultura de innovación.

Ahora todos estamos concentrados en innovar como requisito fundamental para no desaparecer. O al menos, para no desaparecer tan rápido. Sin embargo, no siempre se le da la suficiente importancia al gran pilar de la innovación: el aprendizaje sistemático a todo nivel de la empresa. 

¿Cómo lograrlo? Les describo lo que vienen haciendo las empresas que lideran en el tema: 

1. Transformar el todo en cada una de las partes

En lugar de trabajar en silos donde cada área de la organización es experta en los suyo, se trabaja por proyectos con equipos formados por personas de diversas áreas, niveles jerárquicos, especialidades y formas de pensar (mindsets).

El aprender a trabajar en equipo (y no en grupo) se convierte en una competencia clave para innovar y lograr resultados.

2. Contar con un sistema que genere inteligencia en tiempo real 

Uno de los grandes retos de las organizaciones ha sido que cada persona y cada equipo puedan almacenar sus aprendizajes sistemáticamente de manera que estén al alcance de quien lo requiera oportunamente.

El aprendizaje de ayer sirve de poco hoy. Ahora, el reto está en generar una dinámica donde mientras unos van construyendo aprendizajes, los demás lo vayan absorviendo y cocreándo en tiempo real.

3. Mantener exceso de capacidad

Puede sonar poco eficiente asignar horas de trabajo para experimentar y aprender. El tema es que hoy en día, en que la clave del éxito es innovar, es casi imposible separar el término “trabajo” de términos tales como: “aprender”, “probar”, “revisiar”, “ajustar”,  “observar”, “reflexionar”, etc.

De hecho, soy testigo de que muchos profesionales que no tienen tiempo de reflexionar, procesar, analizar, compartir información o cuestionarse la forma en que se están haciendo las cosas, quedan estancados haciendo siempre lo mismo. 

4. Contar con la necesaria diversidad

Es imposible que todas las personas de la organización reciban toda la información acerca de todo. Asimismo, es imposible que todas las personas desarrollen todas las habilidades en todas las tareas. Por lo tanto, uno debe preguntarse ¿dónde se pone el límite? 

Un principio básico es que un sistema de control debe contemplar la complejidad de aquello que será controlado. De esta misma manera, la diversidad del equipo a cargo de un proyecto de innovación debe reflejar la complejidad del entorno que pretende influenciar. 

5. Definir las especificaciones mínimas

No sobre regular. Enfocarse en las variables críticas que deben ser especificadas y dejar el resto para que las personas encuentren su mejor manera de hacer las cosas. 

El principio de especificaciones mínimas sugiere que se defina solo aquello que es absolutamente necesario, evitando asumir el rol del “gran diseñador” y adoptando un rol más de facilitador que “genera las condiciones” y “gestiona los límites” que permiten que el sistema encuentre sus propias “especificaciones”.

6. Desarrollar un clima de empoderamiento

Una cultura de aprendizaje requiere un clima de confianza donde las personas se atrevan a expresar sus puntos de vista, tomar riesgos, intentar nuevas formas de hacer las cosas, decir no, no sé, no puedo. 

Para lograr una cultura de confianza se deben eliminar las barreras al empoderamiento, tales como: enfocarse en buscar un culpable, sistemas de premio y castigo que generen miedo, acciones que ponen a la gente en modo defensivo, políticas que generen sentimiento de vulnerabilidad haciendo que las personas estén más preocupadas por sus puestos que por la empresa.

El nuevo contexto, nos reta a desarrollar una capacidad de aprendizaje permanente ya que solo sobre esta base se podrán implementar proyectos innovadores que mantengan a la organización en la crezta de la ola. O al menos a flote!!! 

Iris ReynaG